El juego sigue siendo, a partir del año, la actividad de aprendizaje fundamental de los niños. Siguiendo el proceso iniciado con la Caja de los Tesoros se llega a una nueva actividad, el llamado Juego Heurístico, que les propone una iniciación a la clasificación de los objetos y refuerza su comprensión de estos mediante la manipulación libre.
En la escuela se trabaja desde un enfoque constructivista, y el juego heurístico está íntimamente relacionado. El niño/a es el protagonista de sus aprendizajes (investiga, descubre…), parte de lo que sabe cada niño/a, facilita el aprender de él y de los otros. Favorece el aprendizaje por descubrimiento, el conocimiento de la realidad, la autoestima y respeta el ritmo y las necesidades de cada niño/a.
¿Qué capacidades potencia?
Al igual que en el cesto de los tesoros, el juego heurístico también desarrolla capacidades cognitivas (comprender, relacionar, conocer…), perceptivas (visión, oído, tacto, gusto, olor), corporales (motricidad gruesa, fina), éticas (respetar, colaborar…), afectivas (disfrutar, valorar, querer...), sociales (colaborar, compartir…).Los/as niños/as descubren a través de los sentidos las características de los objetos que manipulan, realizando así nuevos aprendizajes.
Además del aprendizaje del niño/a, el juego heurístico propicia la colaboración y relación de las familias con la escuela, aportando los materiales
Tipo de objetos
Los objetos deben ser preferentemente aquellos que no tienen una finalidad lúdica en si mismos aparentemente. Lo ideal es que sean objetos cotidianos, de formas y tamaños diversos, objetos naturales, de piel, metal, papel, madera, cartón, corcho, evitándose los materiales plásticos o los juguetes. Podemos elegirlos de la naturaleza y del hogar, unos manufacturados y otros en estado natural. Lo importante es siempre que no se rompan fácilmente ni sean tóxicos.
Al seleccionarlos es importante que lo hagamos pensando en que puedan formar conjuntos entre ellos, es decir, que haya varios de cada tipo y no solamente uno. Eso permitirá estudiar de forma lúdica las diferencias y similitudes de objetos de semejante naturaleza.
Podemos usar conchas, pompones de lana, trozos de tela o cuero, corchos, bloques de madera, cucharones de cocina, pelotas, cadenas, piñas, esponjas, cordeles resistentes, tubos de cartón de papel higiénico o de cocina, y en general cualquier cosa que pueda suscitar el interés de los niños que están descubriendo el mundo y todo es nuevo para ellos. Las pinzas de la ropa, curiosamente, son fascinantes y seguirán siéndolo durante años.
¿Cómo se realiza?
En el juego heurístico los niños experimentarán sus texturas, formas y apariencia de las cosas libremente, de manera espontánea. Los elementos de juego estarán introducidos en uno o varios cestos además de disponer de diferentes contenedores en los que los niños puedan ir metiéndolos como pueden ser botes de metal sin tapa, cajas de madera o cartón o cualquier otra cosa que veamos utilizable.
La sesión de juego heurístico se divide en dos partes muy importantes. La primera es la fase del juego, donde los niños/as experimentarán con los objetos y la segunda es la fase de la recogida en la que tendrán que clasificar y organizar el material en su lugar correspondiente.
En estas sesiones, el material se coloca en tres focos, en los que colocaremos tres tipos diferentes de materiales y a los que les añadiremos contenedores (objetos también naturales con los que el niño/a puede transportar, trasvasar, etc… los materiales durante la sesión).
Para la recogida del material utilizamos sacos en los que los niños/as organizan los materiales.
La duración de la sesión es de 40 minutos aproximadamente, dependiendo del interés de los niños/as y del desarrollo de la misma, de los cuales se utilizan 20-25 minutos para el juego y el resto para organizar el material.
El espacio del aula debe de ser lo más amplio y diáfano posible, evitando los materiales que pudieran distraer su atención. También es necesario crear un clima tranquilo con el menor número de interrupciones posibles.
En este segundo año de vida para el niño es fundamental el poder descubrir por si mismo que son las cosas y como se comportan. Por eso necesita la mayor cantidad y variedad de objetos a su alcance. Pueden, mediante este juego, experimentar la gravedad, el peso, la textura, la dureza y la temperatura de las cosas, asimilando la idea de conjunto y de semejanza.
Mientras el niño juega metiendo y sacando cosas, agrupando y separando, lanzando y guardando, el adulto cuidador debe permanecer observando pero sin dirigir las combinaciones que vaya haciendo o los procesos que siga. Mediante este juego heurístico se trabaja para lograr el aprendizaje mediante la relación libre y emocional con el medio.

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Asegurar el consumo de cinco raciones de frutas y verduras. Así como la priorización de las frutas enteras frente a los zumos.
